Suscríbete al newsletter mensual

Si quieres colaborar con mis investigaciones y creaciones, puedes convertirte en un donante mensual o hacer una donación única.

Muchas gracias!

  • Blanco Icono de Instagram
  • Blanca Facebook Icono
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono Vimeo

La verdad sobre el crujir de las maderas

¿Poesía?

Pareciera que la palabra crujir contiene el sonido aquel. ¿Quién no despertó alguna vez a alguien al pisar una madera blanda?


Cuando el árbol cae, la madera se escurre. Un barco en el agua. Los sonidos de un barco en el agua.


Me gustaría mirar por la ventana de un naufragio y encontrar en el horizonte las etimologías de todos los sonidos del mundo.


Las palabras son a la vez grafismo y fonema. El fenómeno del fonema. En algún rincón del tiempo, en la primera esquina de la historia, el sonido se ha vuelto línea.


Reclamo al pasado me devuelva

la imagen de los nacimientos;

por qué cruje la madera, por qué chirrían las puertas.


Si el verbo se hizo carne, ¿mi cuerpo está hecho de palabras?


De ahora en más, cada vez que cruja cerca la madera, gritaré en silencio mi ignorancia, para luego poder saborear el misterio. Pues si crujir se dijera diferente, ¿sonarían así la agitación del roble y la apertura de las puertas?


Cruje la vida y yo, obsesivo detective del detalle, arrojo al pasado mi única posibilidad de saborear la fragilidad de los tablones del presente.


Mi vida es este escenario de listones antiguos, sobre el que fantasmas innumerables modelaron su queja. Vivir es crujir. ¿Vivir es quejarse? —Las quejas están crujiendo.


Salgo a escena, o entro al silencio; camino descalzo hasta el centro de la vida.


La audiencia no lo sabe, pero los verdaderos protagonistas de esta pieza son los imperceptibles movimientos del listón de pino bajo nuestros pies.


Los actores, supuestas estrellas del drama humano, no somos más que esclavos —o tal vez, más felizmente, ejecutantes— de la orquesta de crujires.


La audiencia no lo sabe cuando aplaude, pero lo que aplaude cuando aplaude es el baile sutil y peligroso de las humedades variantes de la pinotea.



Jada Sirkin, Buenos Aires, 2014 / 2018.


Si quieres, comparte en tus redes:


#poesia

8 vistas